Hola, familias.
Esta semana hemos comenzado una
serie de actividades centradas en el invierno con un poema de Carles Cano que
también hemos completado en el reverso con su letra en pictogramas. Os dejamos las imágenes.
También esperamos que hayáis disfrutado de
las primeras lecturas del Plan de Fomento Lector y esta semana seguimos con la
rotación de ejemplares para que todo el alumnado pueda leer estas obras. Os
agradecemos que hayáis traído las lecturas entre el lunes y el martes, sabemos
que son muchas cosas a lo largo del día y que a veces se nos puede olvidar la
bolsa antes de ir a casa. Gracias por seguir las indicaciones y cuidar de los
libros.
El préstamo para la semana es:
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Alumno/a
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Obra
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Leo
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Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch
(il.). El topo que quería saber…
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Pedro
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Jon
Klassen. Yo quiero mi sombrero
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Héctor
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Chris
Haughton. Un poco perdido
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Jordi
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Leo
Lionni. Pequeño azul y pequeño amarillo
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Olga
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Christian
Voltz. ¡Yo no he sido!
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África
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Tomi
Ungerer. Los tres bandidos
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Sol
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Maurice
Sendak. Donde viven los monstruos
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Sara
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Michael
Grejniec. A qué sabe la luna
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Elia
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Mem Fox y Helen Oxenbury
(il.). Diez deditos.
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Thiago
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Ed
Emberley. ¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!
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Liam
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Ezra
Jack Keats. Un día de nieve
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Gael
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Gracia
Iglesias y Vicente Cruz (il.). La extraña visita
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Esta semana os presentamos otro
clásico como Los tres bandidos de Tomi Ungerer del año 1961. La historia
alrededor de este libro y su autor es realmente fascinante (hay un documental
dedicado a la vida del autor) dado que hay muchos elementos que rompían con la
lógica de su tiempo. Tomi Ungerer nació en Estrasburgo y vivió en su infancia
la ocupación nazi durante de la II Guerra Mundial de partes del territorio
francés y siendo adulto su visión siempre incluyó el compromiso político en su
labor como diseñador y artista. Posteriormente, se mudó a Nueva York y coincidió
con la nueva apertura intelectual y cultural donde conoció a Ursula Nordstrom
que era la editora de Harper & Row, una editorial dedicada a al literatura
infantil que comenzó como un pequeño despacho que el marido de Ursula le
proporcionó en su empresa para que estuviera entretenida (el machismo de la
época).

Lo que ocurrió es que esta editora fue una de las grandes renovadoras
de la literatura infantil ilustrada y supo conectar con el diseño y la
narrativa que apelaba a las emociones infantiles (y no los infantilizaba). Si
hago mención al nombre de Ursula es porque Tomi Ungerer llama así a su
protagonista femenina en la obra que esta semana nos ocupa.

Los tres bandidos tiene el encanto de los cuentos de
la tradición oral: tres personajes malvados (pero que no piensan mucho en lo
que hacen y los motivos, además de lo mágico del número 3 en las narraciones)
que hacen fechorías, una protagonista infantil que resuelve el conflicto y una
resolución donde todos los niños y niñas acaban amando a los bandidos. ¿Cuál es
el secreto? La obra de Tomi Ungerer utiliza a los antagonistas de las
narraciones clásicas como protagonistas (los villanos acaban siendo gentiles),
las niñas no son pasivas y siempre hay un trasfondo que conecta con otros
cuentos: los niños perdidos en el bosque (huérfanos) es un recordatorio de
clásicos como Pulgarcito o Hansel y Gretel (que eran abandonados
en el bosque debido a que las familias no tenían capacidad de darles sustento)
o que las capas y los sombreros rojos nos remiten a Caperucita roja.


En
el resto de su obra realizará una operación similar escogiendo a los animales
que asustan a los niños y niñas para convertirlos en protagonistas: el
murciélago Rufus, la cangura Adelaida, el Pulp Emilio, un ogro comeniños (en El
ogro de Zeralda), la boa Críctor o el cuervo Orlando, entre otros. Sus
narraciones siempre tienen un aire de misterio procedente de la tradición oral
y Los tres bandidos reluce por el uso de una paleta de colores que
normalmente no se asociaba con el público infantil: el azul y el negro en una
obra eminentemente oscura.





Ese espíritu iconoclasta y satírico
conectó con la infancia durante los años 60, pero ya os dijimos que era un
artista y que su obra era más compleja. Desde su implicación y lucha por los
derechos humanos o una parte de su obra con tintes cómico-eróticos chocó con la
moral puritana norteamericana y llevó a Tomi Ungerer a dejar su actividad
editorial y dejar Estados Unidos en los años 70 (donde se mudó a Canadá y
posteriormente a Irlanda). Sus libros fueron censurados en bibliotecas
estadounidenses (por miedo a mensajes ocultos), pero afortunadamente volvió a
finales de los 90 donde se alzó con el Premio Hans Christian Andersen (el Nobel
de la Literatura Infantil), además de convertirse en Embajador de la Niñez y la
Educación por el Consejo de Europa en el año 2003. Una trayectoria donde
Los tres bandidos siempre brilla como uno de los estandartes de la literatura
infantil ilustrada. Nunca falla cuando lo leemos en el aula, conecta con la
infancia de una manera inconfundible: desde la diversión.




En el aula de 1 año esta semana se han producido diferentes faltas de asistencia, pero os mostramos cómo avanzan en sus manualidades del invierno. A medida que el grupo se mejore y esté completo os iremos entregando estas diferentes manualidades del invierno. Son un grupo entrañable.
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