viernes, 24 de enero de 2025

Entrada 17. 20 a 24 de enero

 






Hola, familias.

Esta semana hemos comenzado una serie de actividades centradas en el invierno con un poema de Carles Cano que también hemos completado en el reverso con su letra en pictogramas. Os dejamos las imágenes. 






También esperamos que hayáis disfrutado de las primeras lecturas del Plan de Fomento Lector y esta semana seguimos con la rotación de ejemplares para que todo el alumnado pueda leer estas obras. Os agradecemos que hayáis traído las lecturas entre el lunes y el martes, sabemos que son muchas cosas a lo largo del día y que a veces se nos puede olvidar la bolsa antes de ir a casa. Gracias por seguir las indicaciones y cuidar de los libros.

El préstamo para la semana es:

Alumno/a

Obra

Leo

Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch (il.). El topo que quería saber…

Pedro

Jon Klassen. Yo quiero mi sombrero

Héctor

Chris Haughton. Un poco perdido

Jordi

Leo Lionni. Pequeño azul y pequeño amarillo

Olga

Christian Voltz. ¡Yo no he sido!

África

Tomi Ungerer. Los tres bandidos

Sol

Maurice Sendak. Donde viven los monstruos

Sara

Michael Grejniec. A qué sabe la luna

Elia

Mem Fox y Helen Oxenbury (il.). Diez deditos.

Thiago

Ed Emberley. ¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!

Liam

Ezra Jack Keats. Un día de nieve

Gael

Gracia Iglesias y Vicente Cruz (il.). La extraña visita

 


Esta semana os presentamos otro clásico como Los tres bandidos de Tomi Ungerer del año 1961. La historia alrededor de este libro y su autor es realmente fascinante (hay un documental dedicado a la vida del autor) dado que hay muchos elementos que rompían con la lógica de su tiempo. Tomi Ungerer nació en Estrasburgo y vivió en su infancia la ocupación nazi durante de la II Guerra Mundial de partes del territorio francés y siendo adulto su visión siempre incluyó el compromiso político en su labor como diseñador y artista. Posteriormente, se mudó a Nueva York y coincidió con la nueva apertura intelectual y cultural donde conoció a Ursula Nordstrom que era la editora de Harper & Row, una editorial dedicada a al literatura infantil que comenzó como un pequeño despacho que el marido de Ursula le proporcionó en su empresa para que estuviera entretenida (el machismo de la época). 


Lo que ocurrió es que esta editora fue una de las grandes renovadoras de la literatura infantil ilustrada y supo conectar con el diseño y la narrativa que apelaba a las emociones infantiles (y no los infantilizaba). Si hago mención al nombre de Ursula es porque Tomi Ungerer llama así a su protagonista femenina en la obra que esta semana nos ocupa.

Los tres bandidos tiene el encanto de los cuentos de la tradición oral: tres personajes malvados (pero que no piensan mucho en lo que hacen y los motivos, además de lo mágico del número 3 en las narraciones) que hacen fechorías, una protagonista infantil que resuelve el conflicto y una resolución donde todos los niños y niñas acaban amando a los bandidos. ¿Cuál es el secreto? La obra de Tomi Ungerer utiliza a los antagonistas de las narraciones clásicas como protagonistas (los villanos acaban siendo gentiles), las niñas no son pasivas y siempre hay un trasfondo que conecta con otros cuentos: los niños perdidos en el bosque (huérfanos) es un recordatorio de clásicos como Pulgarcito o Hansel y Gretel (que eran abandonados en el bosque debido a que las familias no tenían capacidad de darles sustento) o que las capas y los sombreros rojos nos remiten a Caperucita roja. 




En el resto de su obra realizará una operación similar escogiendo a los animales que asustan a los niños y niñas para convertirlos en protagonistas: el murciélago Rufus, la cangura Adelaida, el Pulp Emilio, un ogro comeniños (en El ogro de Zeralda), la boa Críctor o el cuervo Orlando, entre otros. Sus narraciones siempre tienen un aire de misterio procedente de la tradición oral y Los tres bandidos reluce por el uso de una paleta de colores que normalmente no se asociaba con el público infantil: el azul y el negro en una obra eminentemente oscura.





Ese espíritu iconoclasta y satírico conectó con la infancia durante los años 60, pero ya os dijimos que era un artista y que su obra era más compleja. Desde su implicación y lucha por los derechos humanos o una parte de su obra con tintes cómico-eróticos chocó con la moral puritana norteamericana y llevó a Tomi Ungerer a dejar su actividad editorial y dejar Estados Unidos en los años 70 (donde se mudó a Canadá y posteriormente a Irlanda). Sus libros fueron censurados en bibliotecas estadounidenses (por miedo a mensajes ocultos), pero afortunadamente volvió a finales de los 90 donde se alzó con el Premio Hans Christian Andersen (el Nobel de la Literatura Infantil), además de convertirse en Embajador de la Niñez y la Educación por el Consejo de Europa en el año 2003. Una trayectoria donde Los tres bandidos siempre brilla como uno de los estandartes de la literatura infantil ilustrada. Nunca falla cuando lo leemos en el aula, conecta con la infancia de una manera inconfundible: desde la diversión.






En el aula de 1 año esta semana se han producido diferentes faltas de asistencia, pero os mostramos cómo avanzan en sus manualidades del invierno. A medida que el grupo se mejore y esté completo os iremos entregando estas diferentes manualidades del invierno. Son un grupo entrañable.




















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