Hola, familias.
Llegamos al (casi) final de curso
(seguimos con la escuela de verano) y cerramos con un curso lectivo que ha sido
provechoso y exigente (como todos los años que llevamos dedicándonos a la
educación).
En primer lugar, os agradecemos la
confianza depositada en nuestro centro para la educación de las personas que
más queréis: vuestras/os hijas/os. Es una gran responsabilidad y esperamos que
estéis felices con este periodo en la escuela. Hemos terminado en el aula de
dos años con una actividad centrada en la identificación de su nombre para que juguéis
en casa a ordenar las distintas letras. La idea es que les ayude a reconocer
sus espacios en su nuevo centro, sus enseres y prendas personales. Dado que lo
hemos mencionado, os deseamos lo mejor en la nueva etapa educativa que
afrontarán en la escuela, pública, privada o concertada, en la que habéis sido
admitidos. Un primer consejo: confiad en sus profesionales. Nunca sabemos qué
centro es mejor o peor, todo dependerá del contexto y múltiples factores:
compañeros/as, familias, equipo docente y directivo,… Es decir, tenéis que formar
parte de una comunidad educativa y eso exige paciencia, respeto y participación
para que vuestros/as hijos/as tengan el mejor desarrollo posible. En esta
última entrada os deseamos lo mejor para el futuro y que sepáis que en la
escuela Bambi siempre seréis bien recibidos. Nos enorgullece nuestro trabajo y
educar a la infancia con respeto, afecto y alegría. Cada curso les damos lo
mejor de nosotros, pero tenemos la ENORME FORTUNA de que cada uno/a de ellos/as
nos ha dejado una huella imborrable.
En segundo lugar, os entregamos en
la bolsa un diploma y una orla con una foto en el centro de vuestro/a hijo/a.
Esperamos que os guste. No somos fotógrafos, hemos escogido la foto que más nos
ha gustado y con el ánimo que tuvieran en ese momento: nos alegramos de ver su
alegría expresada en su sonrisa. En la foto aparecen sentados junto a dos
libros pop-up (los tenéis en la imagen). Uno de estos es la declaración
universal de los derechos humanos en formato pop-up donde se ve la palabra “LIBERTAD”.
Es un deseo para la infancia y espero que se cumpla.
También aparece un libro poemario
de la autora chilena María José Ferrada titulado
Los derechos de los niños donde dedica un poema a diferentes derechos de la
UNESCO para la infancia.
El derecho nº1: La vida, el desarrollo, la
participación y la protección
El
niño, la niña, abren una puerta. Cruzan.
Del
otro lado, esperando, están la voz de la madre,
El abrazo
del padre, los colores del día.
El
niño, la niña,
Construyen
con eso su habitación.
Y la
habitación es una nube,
Una pluma
donde
Jugar,
Dormir,
Despertar
por las mañanas.
La autora chilena con estas
palabras poéticas refleja perfectamente a qué tienen derecho la infancia. Al
calor y afecto de una familia, a la imaginación que se despierta en un hogar
amable, donde el sueño es sueño y la vida les acompaña.
Derecho nº5. Crecer sanos, física, mental y
espiritualmente
La
niña estira sus brazos.
Ha
crecido tanto, que sus manos tocan la copa de la
Morera
que crece en el fondo del jardín.
La
niña elige una rama, construye en ella su nido.
Estiras
los brazos, que ahora son alas, y vuela.
De
la morera a la montaña blanca,
De la
montaña blanca al arcoíris
(lo
ha descubierto: es un columpio),
Del arcoíris
a una galaxia de algodón.
Ida
y vuela.
Por
que si la niña estira sus brazos, muy alto, es una niña
Pero
también la golondrina, el verde una libélula.
Ahora, este mensaje es para las
familias y la certeza de que están criando y educando a la mejor generación
(como todas las posteriores han sido a las anteriores). Criadlos con respeto,
cariño, afecto y siéntanse afortunados de vivir en un contexto social y económico
donde hay PAZ y LIBERTAD. Donde vuestros hijos e hijas nacen con derechos (toda
la infancia nace con ellos) y se preservan (ahí, no tenemos la misma suerte).
Criad a una infancia donde las palabras MAMÁ, PAPÁ, CASA, ABUELA, ABUELO,
HERMANO, HERMANA, AMIGO, AMIGA… les acompañan en su día a día como una nube de
algodón: confortable y dulce. Crecen en un mundo donde saben qué significan las
palabras ESCUELA, MAESTRA, MAESTRO, SILLA, MESA, PATIO, JUEGO…un mundo donde les
rodea la CALLE y el PARQUE, el TOBOGÁN, COLUMPIO… crecen y reconocen palabras
llenas de vida como FLOR, ÁRBOL, MONTAÑA, PLAYA y MAR. Vuestros hijos e hijas
nacen alrededor de esas palabras, así que vuestra misión es que crezcan en una
sociedad donde esas palabras sean las que despierten su imaginación y
curiosidad.
Por desgracia, en otras partes del
mundo esto no es posible: la infancia pierde estas palabras (olvida la palabra
comida, la palabra mamá, la palabra abrazo, amigo, juego, escuela…) y aprende otras
que van en contraposición con la vida y la paz. Sé que es una forma dura de
terminar y celebrar el fin de curso, pero os recuerdo que como familias debéis
cuidar de un mundo que preserve su amabilidad, donde la infancia tenga derechos
y esas exigencias serán vuestras como personas adultas que deben luchar cada
día para que no se pierdan todos estos derechos sociales. Donde no se pierda
una lengua con la que nuestros antepasados decidieron nombrar al mundo. Al cel,
a l’amor, a la vida, a l’esperança, la pau i la llibertat. Construid el mundo
del mañana, porque ese será en el que vivirán vuestros hijos e hijas. Finalizo
con este poema:
Derecho nº11. No ser discriminados por el
solo hecho de ser diferentes a los demás
Un
niño habla.
(No
importa su color. No importa su edad.
No importa
el nombre de su dios.
No
importa si es un niño o una niña).
Dice
que su raza son todas las flores
Amarillas.
Su religión, una miga de pan.
Su
lengua, un zumbido.
Una
niña habla.
(No
importa su color. No importa su edad.
No importa
el nombre de su dios.
No
importa si es un niño o una niña).
Dice
que su país es un territorio de canela.
Un
trébol. La flor que sostiene el día.
Un
niño, una niña,
Hablan.
Y el
mundo, que tiene oídos, escucha.
Gracias por darnos la tarea más
bonita: educar a la infancia. Esperamos y deseamos que vuestros hijos e hijas a
los que tanto hemos querido reciban LO MEJOR. No se merecen menos. Nunca os
olvidaremos y os mandamos un abrazo enorme.




































































